Hago pinturas de paisajes oníricos o que parecen ser de otro mundo; los cuales utilizan la naturaleza como metáfora de nuestras emociones, estados mentales y la vida. A lo largo de diferentes series, he seguido volviendo y dando vueltas a la misma idea: cómo nuestra búsqueda constante de la felicidad afecta nuestras vidas, nuestras acciones y el mundo que nos rodea. Últimamente mi proceso incluye un híbrido de bocetos hechos manualmente y en Photoshop que luego son pintados sobre lienzo en óleo o acrílico. Éstos aprovechan el color, las sombras, las pinceladas sueltas, los gestos y los contrastes y se basan en una reconstrucción de recuerdos influenciados por mi conciencia de los efectos de un mundo interconectado. Las obras existen en un punto de tensión entre la abstracción y la figuración que fluyen entre la luz y la oscuridad.
Busco cuestionar y desafiar la vulnerabilidad e incertidumbre de la humanidad ante nuestra efímera existencia y el implacable paso del tiempo. Sin embargo, lo hago manteniendo esperanza, concentrándome y agradeciendo tanto la belleza y los detalles aleatorios que nos rodean.
- Lillianne Ruiz Truque, 2026